27 DIC. SUR DE MARRUECOS Y VALLE DEL DRAA
MarruecosEn este viaje visitaremos al principio una de las ciudades imperiales más importantes y bonita de Marruecos, Marrakech y a continuación durante seis días, una parte menos conocida pero igual de espectacular. atravesaremos el Alto Atlas, con cumbres que superan los 3.000m. por una serie de valles siendo de especial belleza el del Tassoute para llegar a la meseta predesértica en la que se encuentran el oasis Skoura y Ouarzazate. Cruzaremos las montañas del Sarhro para llegar al desierto recorriendo el magnífico oasis del palmeral del valle del Draa (el segundo más grande de África), para terminar en el desierto con sus mares de dunas y oasis.
Itinerario
Día 27.12/ Llegada a Marrakech
Llegada y traslado al Riad u Hotel. Resto del día libre. Alojamiento.
Día 28.12/ Marrakech – Valle Tassoute (Atlas) – Skoura
Desayuno. Dejaremos Marrakech para cruzar el Atlas por una ruta que hemos elegido por la espectacularidad de sus valles y de sus pueblos, completamente diferente a la que siguen normalmente los viajeros para atravesar estas montañas. Nuestra primera parada será Imi n'Ifri, un gigantesco puente natural de unos 50 metros de altura. Bajaremos hasta el fondo para pasar caminando bajo su enorme bóveda, entre formaciones rocosas y estalactitas. Después comenzará uno de los grandes recorridos paisajísticos del viaje. Las montañas se irán cerrando y aparecerán pequeños pueblos bereberes de piedra y adobe suspendidos sobre los valles. En el Tassaoute comeremos en casa de una familia antes de llegar a Magdaz., merece tiempo. Es uno de esos pueblos en los que, cuando estás dentro, cuesta comprender que no sea Patrimonio de la Humanidad. Antiguas casas y kasbahs de piedra, algunas con siglos de historia, forman un pueblo que no es un decorado: está vivo. Veremos a sus habitantes subir y bajar por sus callejuelas, los niños camino de la escuela y la vida cotidiana continuando entre aquellas construcciones extraordinarias. Después seguiremos el río por el cañón del Tassaoute, atravesaremos un puerto cercano a los 3.000 metros y veremos cómo cambia completamente el paisaje al cruzar el Atlas. Al final del día aparecerá ante nosotros el oasis de Skoura, donde dormiremos en una antigua kasbah.
Día 29.12/ Skoura – Tamnougalt – Hara (Agdz)
Tras un buen desayuno. Comenzaremos el día entre las palmeras de Skoura y visitando la Kasbah Ameridil, una de las construcciones de barro más interesantes del sur. Lo que aprendamos allí nos ayudará a mirar de otra manera muchas de las kasbahs y ksar que encontraremos durante los siguientes días. Después atravesaremos las estribaciones del Saghro hasta que, desde lo alto, aparezca ante nosotros el inmenso valle del Drâa. Aquí empieza otra parte del viaje. Durante siglos este valle fue uno de los grandes corredores de las caravanas que atravesaban el Sáhara. Por aquí circulaban comerciantes, animales y mercancías en dirección al África subsahariana y regresaban después hacia el norte. Durante los próximos días iremos siguiendo parte de aquella antigua ruta caravanera, y muchos de los pueblos, kasbahs y ksar que veremos solamente se entienden conociendo esa historia. Entraremos entre las palmeras hasta llegar a Tamnougalt, cuyo propio nombre significa “encrucijada”. Recorreremos su parte antigua y visitaremos la Kasbah del Caïd, una de las kasbahs históricas más bonitas de todo el valle del Drâa. Comeremos allí y tendremos tiempo para caminar, subir a sus terrazas y contemplar desde arriba el inmenso palmeral. Después continuaremos por pequeños caminos hasta llegar a Hara Oasis, escondido entre las palmeras. Solo llegar hasta allí ya forma parte de la experiencia.
Día 30.12/ Hara – Zagora – M’Hamid – Dunas de Lihudi
Desayuno. Hoy seguiremos el Drâa hacia el sur, recordando el recorrido de las últimas caravanas que continuaban desde aquí hacia el otro lado del Sáhara. Pero no queremos recorrerlo simplemente por la carretera. Iremos buscando aquello que explica realmente este valle: pequeñas kasbahs, morabitos, pueblos de barro y construcciones extraordinarias que forman parte del patrimonio marroquí y cuya existencia muchos viajeros ni siquiera llegan a conocer. Veremos kasbahs levantadas sobre el palmeral, alguna con sus insólitas torres cilíndricas y extraordinarias panorámicas sobre el Drâa. Y tendremos delante esa imagen que define esta región: el verde intenso de miles de palmeras rodeado por montañas desnudas y pueblos construidos con la misma tierra sobre la que se levantan. Antes de llegar a M'Hamid comeremos en casa de una familia, junto al pequeño pueblo de El Bounou. Y después llegará un momento simbólico del viaje: se acaba la carretera. A partir de M'Hamid seguiremos por pista. Delante de nosotros ya no habrá ciudades ni carreteras: estará el Sáhara. Llegaremos a las dunas de Lihudi con tiempo para subir caminando a lo alto de una de ellas y esperar allí la puesta de sol. Cuando el sol vaya bajando, las dunas cambiarán de color y sus crestas dibujarán sobre la arena formas sinuosas que parecen enormes serpientes. Y cuando el sol desaparezca llegará algo todavía más especial: el silencio. Por la noche, alrededor del fuego, los hombres del campamento tocarán sus instrumentos y cantarán músicas tradicionales. Después solo habrá que alejarse unos metros de las haimas, mirar hacia arriba y descubrir el cielo del desierto.
Día 31.12/ Dunas Lihudi – Nasrate – Zagora – Hara Oasis
Desayunamos con una vista fantástica del desierto. Merece la pena levantarse temprano. Salir de la haima cuando todavía hace fresco, caminar por la arena y subir a una duna para ver amanecer en el Sáhara es uno de esos momentos que se recuerdan mucho tiempo. Podremos hacer un paseo en dromedario —si no lo hemos hecho la tarde anterior— y, sobre todo, caminar un poco más por estas dunas prácticamente en soledad. Sin grupos alrededor, durante un rato será fácil imaginar la vida de los nómadas y sentir la energía, la inmensidad y el silencio de este paisaje. Después regresaremos al valle del Drâa para conocer Ouled Driss y Nasrate. No están incluidos por casualidad. Son dos de nuestras selecciones porque son lugares que nos permiten entender, ver y sentir cosas que sería imposible comprender simplemente contemplando un paisaje desde el coche. En Ouled Driss recorreremos su viejo ksar y sus sorprendentes calles cubiertas, donde todavía vive gente. Después iremos a Nasrate, uno de los pueblos que mejor conserva la memoria de aquella época caravanera. Caminaremos por sus calles subterráneas, veremos cómo se organizaba la vida hace siglos y descubriremos ingeniosos sistemas utilizados para obtener agua en un territorio donde disponer de ella significaba sobrevivir. Después de comer en Zagora volveremos hacia Hara Oasis. La luz de la tarde irá dorando las montañas y, si llegamos con tiempo, podremos contemplar cómo el último sol ilumina el monte Kisane y se refleja sobre el río Drâa.
Día 01.01/ Hara – Telouet – Puerto del Tichka (Atlas) – Marrakech
Desayuno. Regresaremos hacia Marrakech, pero todavía nos espera un día completamente diferente. Nos detendremos primero frente a Aït Ben Haddou para contemplar su extraordinaria panorámica y después entraremos en el valle del Ounila, uno de los grandes paisajes de esta parte del Atlas. Entre montañas y pueblos de tierra aparecerán antiguas construcciones bereberes y graneros levantados en lugares que parecen imposibles. Y haremos una parada muy especial: una montaña de sal. El paisaje que la rodea mezcla marrones, negros, grises, blancos y ocres. Pero no nos limitaremos a verla desde fuera: entraremos en su interior, en una antigua mina donde encontraremos dos pequeños lagos y paredes minerales que brillan con la luz. Es difícil imaginar desde fuera lo que esconde esa montaña. Continuaremos después hasta Telouet, donde comeremos y visitaremos el antiguo palacio del Glaoui. Tras varios días de arquitectura de tierra, entrar allí y encontrar sus patios y su decoración interior resulta completamente inesperado. Cruzaremos finalmente el Alto Atlas por el Tizi n'Tichka y descenderemos hasta Marrakech.
Día 02.01/ Marrakech
Desayuno. Día libre en Marrakech, para descubrir esta ciudad a nuestro aire. Porque posiblemente una de las mejores maneras de conocer Marrakech sea precisamente perderse por sus calles. Podéis recorrer la medina sin rumbo, entrar en sus zocos, descubrir madrasas y palacios, sentaros a tomar un té donde os apetezca o dedicar horas simplemente a observar la vida que sucede alrededor. Y si queréis conocer otro Marrakech, os podemos indicar mercados alejados de las zonas turísticas, lugares donde los marrakechíes hacen realmente sus compras y donde el ambiente cambia por completo. También podéis probar alguno de los hammams tradicionales, pasear por barrios menos conocidos o sencillamente dejar que la ciudad os vaya llevando de un sitio a otro. Alojamiento.
Día 03.01/ Marrakech – Vuelo de regreso a Barcelona
A la hora indicada Traslado al aeropuerto y salida del vuelo de regreso a Barcelona.
Incluye
- Asistencia traslados de llegada y de salida.
- Vehículo 4x4 completamente preparado para el desierto, revisión del vehículo y limpieza.
- Combustible los cinco días del recorrido.
- Un conductor-guía español o local conocedor de las zonas a visitar.
- 5 comidas del medio día algunas en lugares poco turísticas, pero de buen comer.
- Una noche en la kasbah Ait Ben Moro en media pensión.
- Una noche en una Hayma, en media pensión.
- Dos noches en Hara Oasis en media pensión. Habitación doble.
- Tres noches en Marrakech con desayuno.
- Agua en el coche.
- Agua o refrescos en las comidas y cenas del viaje.
- Cafés o tés en las comidas y cenas.
- Asisitencia e español 24 h.
- Seguro basico de viaje.









